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    TV y Cine
    El espejo: cuando la realidad se deforma

    El espejo: cuando la realidad se deforma

    25 de Mayo de 2014, 08:31 pm



    Para que una película funcione el espectador debe creer que lo que sucede es real. Esto sólo ocurre cuando el universo narrativo y las acciones de los personajes son consistentes. Hemos visto decenas de largometrajes de ciencia ficción que son más creíbles que films contemporáneos basados en hechos de la vida real. Sin lugar a dudas, al género que le resulta más difícil mantener esta ilusión de realidad es al terror. Más allá de su puesta en escena, la amenaza que se cierne sobre el protagonista -sea sobrenatural o no-, muchas veces pierde la verosimilitud del universo narrativo que plantea porque los personajes hacen cosas irreales. En varias ocasiones nos hemos encontrado diciéndole a la pantalla grande eso es mentira, yo saldría corriendo o “¿por qué se regresa a la casa embrujada?, ¡qué huya!, acciones que nos desconectan de la película haciendo que pasemos a criticarla en vez de sumergirnos en ella. Son muy pocos los films de terror que mantienen la coherencia en su planteamiento narrativo y acciones, El espejo (Oculus) es uno de ellos y lo hace con una trama súper intrincada que atrapa desde el primer plano, transformándose en uno de los mejores exponentes del thriller psicológico/terror de los últimos años.

     

    El espejocomienza de golpe: un par de chicos son perseguidos por su padre que, fuera de sí, asesinó a su esposa y parece ir por ellos. En el caos, vemos una presencia paranormal, se escucha un disparo y todo queda en la confusión. Desde ese momento, conocemos a dichos chicos ya adultos: Tim Russell (Brenton Thwaites) quien acaba de terminar un tratamiento psiquiátrico por la experiencia traumática que tuvo al principio de la película y a su hermana Kaylie Russell (Karen Gillian) que parece llevar una vida casi perfecta. Tim sale de su tratamiento a reunirse con Kayle para comenzar desde cero su vida, siendo sorprendido cuando ella saca a colación eventos del pasado que su hermano desea olvidar. Así, la historia transcurre yendo a la infancia de Tim y Kayle y regresando al presente donde descubrimos que Kayle está obsesionada con un espejo antiguo que tenían en su casa y que, según ella, fue el responsable de la muerte de sus padres. Ambos hermanos deciden enfrentarse al espejo, colgándolo en su antiguo hogar y buscando probar el origen maligno del mismo. Un Tim escéptico y una Kayle fanática discuten constantemente acerca de la verosimilitud de su pasado y lo real que podría ser el supuesto embrujo del espejo mientras que el espectador, angustiado, no sabe en quién creer.

     

    El espejo toma uno de los elementos más explotados por el terror: los espejos como portales que se conectan con el más allá. Su éxito radica en tomar una premisa ya visitada y llevarla más alládel típico susto cortesía de algo que nos observa desde los reflejos o de rostros alterados que se reflejan en él. El film va más allá el susto y se centra en jugar con la percepción del espectador, haciéndolo dudar del supuesto embrujo del espejo y, después, cuestionando constantemente la veracidad de lo que ocurre (al mismo tiempo que los protagonistas se confunden entre ellos, su realidad y su pasado). Partiendo de uno de los axiomas del terror clásico (la deformación de los objetos que conforman la realidad: transformando algo sencillo y cotidiano en algo aterrador), El espejo comienza como terror y lentamente se transforma en un thriller psicológico al nivel de El maquinista oEl cisne negro. Las actuaciones son perfectas, la puesta en escena minimalista (el 90% de la historia transcurre en una casa) y el ritmo de la película es encomiable. La más grata sorpresa que me he llevado este año y, sin duda alguna, de lo mejor de su género.

     

    Lo mejor: la actuación de la hermosa Karen Gillian y de Brenton Thwaites sostiene la película en todo momento. El manejo magistral del suspenso. Su argumento que va ganando complejidad mientras avanza la película y que se explica a la perfección con gran economía de recursos.

     

    Lo malo: el póster no le hace justicia. Literalmente, está en un par de salas y pasará debajo de la mesa. Te la venden como una película de terror y es algo muchísimo más complejo. Tal vez sea complicada de seguir para las personas que no estén acostumbradas al género.

     

    Veredicto: El espejo está en mi top personal de lo mejor que he visto en materia de suspenso/terror. Es un perfecto ejemplo de lo que debe ser un buen thriller psicológico con pequeñas dosis de susto. Es una cátedra de dirección, guión y edición. Sin duda alguna, le doy 5/5.